Elementos que pueden ayudarte a escribir una reseña literaria completa.

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cappuccinoEl auge de los blogs literarios es una muy buena noticia, ya que éstos ayudan a muchos lectores a decidir cuál puede ser su próxima lectura. Una de las características más destacable de los blogs literarios es su autenticidad y su honestidad al escribir las reseñas, ya que la mayoría lo hacen por el placer de leer, comentar y compartir sus opiniones y gustos literarios con otras personas.

Por ese motivo, y dado que lo más valorable de una reseña es conocer la opinión de la persona que la escribe, es preferible no intentar dar pautas que obliguen al reseñador a ajustarse a unas normas determinadas. Lo que sí podemos hacer es sugerir ciertos elementos de análisis para estimular las ideas al escribir una reseña literaria.

Las dos partes clásicas de una reseña literaria

En general, las reseñas literarias tienen dos partes bien diferenciadas. Una primera más informativa, donde se nos brindan los datos de la obra: título, autor, fecha de publicación, editorial, edición, etc. Y a continuación un resumen de la historia que es mucho mejor si está hecho por el reseñador que si está tomado de la sinopsis con la que se promueve la propia obra.

Luego, en la segunda parte, aparece la opinión del reseñador. En esta segunda parte, suele haber mayor libertad y cada uno da su punto de vista, fiel al estilo que quiere mantener para su blog literario. De nuevo, lo más importante es la opinión de quien leyó la obra y ya serán los lectores de ese blog o canal quienes se conviertan en seguidores si consideran que la crítica está bien hecha.

La opinión se puede dar mediante una valoración global o se pueden analizar de a uno, los elementos que componen una novela, y de esa manera facilitarle al lector una visión más completa de la reseña:

Ideas para ayudarte a analizar una novela y escribir una reseña literaria

  • Estilo: uno de los elementos más importantes que llevan a un lector a interesarse, no sólo por una novela, sino por la obra conjunta de un autor, es su estilo literario. Como reseñador, puedes aplicar diferentes adjetivos que te sugiera la manera de escribir de ese autor. Algunos son muy sobrios, otros más retóricos, por ejemplo. También puedes apoyarte con referencias a otros autores a los que te recuerde el estilo del autor que estás analizando.
  • Tramas: la historia principal y las secundarias, son un elemento básico del análisis. Generalmente se puede valorar la originalidad de éstas, tanto en su punto de partida como en su resolución. Las historias están motivadas por los conflictos de los personajes, por lo que es importante saber si esos conflictos tienen la trascendencia necesaria para cargar con el peso de la historia o se quedan cortos. Otro elemento a tener en cuenta es la credibilidad en el desarrollo de las tramas.
  • Universo: en cada novela hay un universo, un contexto temporal y geográfico que nos plantea el autor. Es importante analizar si el autor domina su universo y nos lo presenta de manera creíble y asimilable. En algunos casos será necesario para el autor un trabajo de investigación, si el universo que ha elegido es ajeno a su tiempo y lugar. En ese caso, se puede valorar también el trabajo que intuimos hubo detrás.
  • Personajes: los personajes suelen ser uno de los componentes más apasionantes de una obra. Es bueno valorar si el autor ha logrado dar con personajes memorables o si por el contrario no llegan a calar en el lector. Algunos personajes son interesantes por su complejidad o profundidad, sobre todo cuando se trata de protagonistas o antagonistas. ¿Ha logrado el autor crear un personaje de varias aristas o se ha quedado en un personaje demasiado simple?
  • Equilibro humor/drama: aunque estemos en una obra dramática, los toques de humor suelen aportar riqueza a la obra y viceversa. Aquí lo que podemos medir es la efectividad, ya que el humor y el drama necesitan ser bien introducidos para ser efectivos. Por el contrario, si se nota de manera obvia el objetivo de querer buscar la emoción del lector, o si se abusa del mismo recurso para hacerlo, puede fallar su efectividad.
  • Tensión: la tensión es la clave de cualquier narración. Si no hay tensión el lector puede perder el interés en la historia. Crear tensión es todo un arte. Se puede hacer de manera demasiado evidente y por lo tanto no generar interés suficiente, o crearla de manera sutil haciendo que el lector se meta en la piel de esos personajes casi sin darse cuenta. Otro factor que atenta contra una tensión eficaz, es la resolución evidente del final de la historia. Si ya nos imaginamos como acaba, probablemente la tensión se desvanezca.
  • Estructura: la manera clásica de contar una historia es siguiendo la estructura introducción, desarrollo y desenlace. Pero muchos autores han roto con esto para aportar una nueva dimensión a la historia para desafiar al lector, como por ejemplo, Rayuela de Cortázar o Los Detectives Salvajes de Bolaño. De hecho, muchos sostienen que el modelo clásico es cosa del pasado y apostar por innovar en la estructura narrativa es lo menos que se puede esperar de una novela moderna.
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